El grupo de Yanagimachi y Wakayama, en el artículo
reciente que informa sobre clonación de ratones a partir de núcleos de células
madre, propone un posible esquema que permitiría la clonación ilimitada a
partir de casi cualquier célula del organismo (al menos en esta especie)
- Transferencia
por microinyección de un núcleo de célula somática a un óvulo
enucleado.
- Se
dejaría desarrollar el embrión in vitro hasta una fase previa a la
de implantación.
- A
partir de las células de la masa interna del blastocisto se pueden
establecer cultivos estables (inmortales) de células madre (ES). Todas esas
células contendrían el mismo genoma nuclear que el individuo donante,
genoma que quedaría de esta forma “inmortalizado”.
- Las
células madre pueden servir a su vez para:
- Terapias
celulares
- Clonación
reproductiva
- Manipulación
genética: se podrían generar ratones mutantes, incluso en homozigosis,
en una sola generación, sin pasar por la generación intermedia de
quimeras. Ello permitiría analizar las funciones complejas que dependen
de varios genes.
- Combinación
de b) y c) para producir individuos clónicos transgénicos.
Si este protocolo
funciona en ratones, no está lejano el día en que sean factibles técnicamente
todas esas alternativas en humanos, sobre todo ahora que contamos con cultivos
de células madre embrionarias de nuestra especie.
Dolly
no es una copia idéntica de la “madre” que donó el núcleo (no se olvide
que el óvulo contiene ese pequeño ADN de la mitocondria). Aunque ambas
comparten el mismo ADN nuclear, las instrucciones genéticas de Dolly
no experimentaron exactamente el mismo tipo y combinación de estímulos que los
de su "madre nuclear". Esto se debe a los fenómenos de epigénesis,
complejas series de interacciones entre los genes y el entorno, y aquí
entendemos por entorno desde los factores presentes en el citoplasma del óvulo,
pasando por los procesos de formación del embrión/feto, a su vez sometidos al
peculiar ambiente uterino, y alcanzando a la vida extrauterina (estímulos al
nacer, periodo de lactancia, relaciones con la madre, interacciones
"sociales" con otros individuos de la especie, etc). En resumidas
cuentas, el ADN no contiene un programa unívoco de instrucciones, sino que es
flexible, y la expresión genética en cada individuo queda matizada por
multitud de factores, quedando “abierta” con una finalidad adaptativa clara.
Comentarios
Publicar un comentario